Hoy os traigo unas sencillas tartaletas que seguro
gustaran a cualquier apasionado del chocolate. Para la base he elaborado una
masa sablee de cacao, después la he rellenado con un gelificado de fresa y
albahaca y finalmente las he cubierto con unos hilos de mousse de chocolate.
La combinación de fresa y albahaca resulta excitante
y junto con la mousse de chocolate hacen de estas tartaletas una auténtica
delicia.
También os enseñare un truco para conservar las
tartaletas crujientes durante más tiempo, ya que este tipo de masas es mejor
comerlas el mismo día en que se hornean, porque suelen ablandarse y perder su textura
crujiente a medida que pasan las horas.
El truco consiste en que una vez las tenemos
horneadas, las pintamos por dentro con chocolate fundido para que se cree una
capa aislante y no permita que penetre la humedad en el interior de las
tartaletas. Para comprobar si funcionaba las he puesto a prueba congelándolas
durante 24 horas, después las he descongelado en la nevera y sorprendentemente
aun mantenían su textura crujiente como si acabaran de salir del horno.